El ser humano ha aprendido a adaptar la realidad a sus propias necesidades. Nos caracterizamos por la preocupación por el ser y la constante búsqueda de bienestar subjetivo.

Si el proyecto moderno usó al ser humano como su centro, como su pilar central, dando pie al sistema de producción capitalista el cual considera el desarrollo económico como la base que rige los sistemas de decisiones.

“Ser y tiempo” es una obra filosófica que desarrolla las teorías del ser humano y su relación con el mundo, en donde Heidegger viene a descentralizar. Se pone al ser humano en duda, en escrutinio, en análisis y bajo la crítica de regresar a la pregunta por el ser antes del ser humano.

El ser como cualquier ente tiene que ser cuestionado, antes de tomar a cualquier ente como punto de partida.

La pregunta se formula para encontrar los límites, los bordes, las dinámicas y relaciones —en este caso— entre el que pregunta y lo preguntado. ¿Cómo puede el ente preguntarse sobre su propio ser?, ¿Qué es para el ser humano, ser humano?

La pregunta misma parece poner en tela de juicio el proyecto moderno que parece haberla olvidado, no por haber tenido una respuesta pertinente y veraz, sino porque se tomaba por hecho algo que nunca parece haber sido contestado.

Preguntar es evidenciar un vacío del saber sobre el que se construyeron otros supuestos saberes.

La vida es como un tramado de conexiones, que al suprimir alguna de ellas surge un desbalance, como el actual estado de crisis mundial. Es necesario y urgente replantear una nueva cultura de la autosubsistencia. ¿Qué opinas al respecto? ¿Crees que nuestra generación pueda hacer algo? Te leo en los comentarios.

  • Diego Ruzzarin